Libertad
La persona antes que el poder.
Defendemos las libertades individuales de expresión, movilización, culto y asociación como base irrenunciable de cualquier orden político legítimo en Nicaragua.
El Movimiento Autónomo 18 de Abril nace de la rebelión cívica de abril de 2018 y de la certeza de que Nicaragua necesita instituciones, no dueños.
MA18A es un movimiento político liberal: creemos en la libertad individual, en la igualdad ante la ley y en límites reales al poder del Estado.
Somos no partidarios. No competimos por cargos ni respondemos a ninguna estructura electoral existente. Trabajamos por reglas democráticas que sirvan a cualquier nicaragüense, independientemente de su afiliación.
Somos transnacionales: nuestra membresía vive en Nicaragua y en el exilio, y organizamos el trabajo respetando los riesgos de cada contexto.
No somos una ONG ni un proyecto de cooperación. No ejecutamos programas: hacemos política, incidencia y organización ciudadana con vocación democrática.
Libertades individuales, estado de derecho y poder limitado.
Sin candidaturas ni cuotas: principios antes que siglas.
Una sola membresía organizada dentro y fuera de Nicaragua.
Seis valores aprobados por la membresía que ordenan nuestras decisiones y nuestra conducta interna.
La persona antes que el poder.
Defendemos las libertades individuales de expresión, movilización, culto y asociación como base irrenunciable de cualquier orden político legítimo en Nicaragua.
Ley igual para todas y todos.
Impulsamos una justicia independiente que investigue los crímenes de la dictadura sin venganza y sin impunidad, con debido proceso para cualquier persona.
Cuentas claras, decisiones públicas.
Cada recurso, acuerdo y decisión del movimiento se documenta y se informa a la membresía. Quien coordina responde ante quienes integran el movimiento.
Una voz, un voto.
Las coordinaciones se eligen, se renuevan y se revocan. El debate interno es un derecho y el disenso no se castiga: se escucha y se vota.
Nadie camina solo el exilio.
Acompañamos a presas y presos políticos, a familias desterradas y a personas apátridas con apoyo humano, legal y comunitario más allá de las fronteras.
Protegemos a quien se arriesga.
Aplicamos protocolos estrictos de resguardo de datos y de identidad para integrantes dentro de Nicaragua, donde militar cuesta la libertad.