Artículos de Opinión
Por qué el liberalismo nicaragüense necesita reinventarse
8 de julio de 2026Ana Lucía Mendoza

Hablar de liberalismo en Nicaragua obliga a un ejercicio incómodo: separar la idea de las siglas que la administraron mal. El liberalismo que defendemos no es la herencia de un aparato electoral, sino un compromiso con la libertad individual, la ley pareja y los límites al poder.
Un movimiento no partidario puede permitirse algo que los partidos posponen: discutir principios antes de discutir candidaturas. Esa es nuestra ventaja y también nuestra responsabilidad.
La transición democrática no se improvisa el día que cae un régimen. Se prepara con formación, con reglas internas claras y con la disciplina de rendir cuentas incluso cuando nadie nos obliga a hacerlo.
